La urgencia de tener que vomitar todo lo que siento para bajar la ansiedad, el nerviosismo y ordenar mi mente se hace tan grande que mírame, ya estoy de vuelta en este medio para desahogarme. ¿Por qué eres como mi droga? ¿Por qué cada vez que te veo, después me siento en abstinencia? Me carga, porque me hace extrañar algo que no extraño en mi día a día. Me hace querer estar en un lugar en el que no quiero estar. Me hace recordar momentos que me rompen en mil pedazos y hacen que la angustia vuelva a aparecer. Pero ayer cuando te vi a los ojos, cuando sentí ese abrazo reconfortante y tu olor... Tus pecas... Me sentí en casa, me llenó de euforia y quedé hiperaciva por muchísimo rato, tal como las drogas actúan en el cuerpo de un sobrio. Lo que no entiendo es como si por primera vez en mucho tiempo te pude ver con una sonrisa en la cara, te pude ver con el corazón tranquilo y en paz, me carcome la mente pensar que desde que ya no nos vemos mi vida está en modo avión....
Enamorada del silencio, enloquecida por tu voz. El romanticismo siempre florece, junto con el sonido del corazón. Han pasado años desde que por primera vez te vi, pero sigues tan hermoso como cuando te conocí. Tus ojos almendrados piden a gritos de mi amor, mientras tu sonrisa delata la ilusión de estar siempre juntos tu y yo. Son los tiempos de antaño, donde peleábamos sin razón, los cuales se esfuman rápidamente dentro de tu corazón . Los latidos suenan fuerte, intentando conversar, pero a oídos sordos que no quieren escuchar. Es por eso que bailamos , con la esperanza de que no terminará , estando felices siempre, hasta que no podamos más.
Odio que mi corazón le pertenezca, odio seguir pensándole hasta el día de hoy. Queriendo verlo y a la vez estar convencida de que no es buena idea, querer hablarle y no poder dar ese paso por miedo a retroceder, pensar en ver sus cosas y frenarme para no recaer en el vicio que tanto me costó dejar atrás. Odio que cada canción me lleve a él sin importar de qué índole sea. Odio desconfiar de todo lo que sea relacionado a él también, cada mínima cosa creo que es mentira, menos de que si estas palabras llegan a sus ojos alimentarán su ego como muchas otras cosas. Odio sentirme tan vulnerable. Odio sentirme emocionalmente no disponible. Pienso en conocer a alguien más, me da flojera. Pienso en comenzar a tener citas, me da progeria. Tener que dejar mis tiempos, salud mental y panoramas por otra persona es literalmente una tragedia emocional. Estoy agotada mentalmente de creer que todos me mienten, juegan y terminarán hiriéndome. Tampoco tengo ganas de poner ning...